Yáñez y Zabaleta, ni al caso.
Ya es demasiado obvio que en Fuego en la sangre no saben qué hacer con tal de conseguir rating. Han desfilado quién sabe cuántos actores y sabrá Dios cuántos giros le han dado a la historia con tal de hacerla interesante, pero sólo han logrado cansar al público.
La última ocurrencia es Susana Zabaleta interpretando a una que intenta seducir a Eduardo Yáñez. Ni al caso. Ya sólo queremos ver Alma de Hierro.



