El periódico The Times destapa la cloaca: puede que ocho partidos de Wimbledon estén “amañados”. Traducción: se especula que “sindicatos profesionales de apuestas” (o sea: mafias) han comprado a los jugadores para asegurar sus ganancias. ¿Cómo lo saben? Pues por un informe elaborado por empresas que controlan hábitos de apuestas en diferentes eventos deportivos. Dicen que hay mafias rusas y austriacas (uff, los austriacos andan desatados) involucradas en estas andanzas. Y es que cuando el diablo tienta, es difícil batearlo. ¿Saben cuánto le ofrecieron en una ocasión a cierto jugador anónimo? Nada más 90 mil euros (casi un millón y medio de pesos), sólo por perder en la primera ronda.







