Era una noche veraniega de 1969 cuando algunos seguidores de Charles Manson entraron a una mansión en California y asesinaron a cinco personas que estaban en una reunión. Una de las víctimas fue la actriz Sharon Tate quien, embarazada de 8 meses y medio del hijo del director de cine Roman Polanski, perdió la vida al recibir 11 puñaladas. Su atacante fue Susan Atkins, quien a casi 40 años de su crimen y con 59 de edad, pide piedad para salir de la cárcel pues ha sido desahuciada de cáncer cerebral. Con sus terribles crímenes esta loca y sus psycho amigos acabaron con el encanto y la inocencia de la era del “flower power”… ¿merecerá vivir sus últimos meses de vida en libertad?







