Como la carrera a la presidencia de Estados Unidos ya va en serio, ahora más que nunca le están rascando a la vida de los candidatos. El chisme que ahora recorre los pasillos es la ex esposa de John McCaine, cuya historia está a la altura de cualquiera de los episodios de Mujer, casos de la vida real. Resulta que, a fines de los 60, mientras Carol McCaine esperaba a que su esposo fuera liberado de la cárcel vietnamita donde estuvo preso, sufrió un terrible accidente automovilístico que le desfiguró el rostro y la hizo someterse a 23 operaciones que le redujeron unos centímetros de altura y la dejaron cojeando de por vida. ¿Qué hizo McCaine a su regreso? Involucrarse en affaires varios hasta que encontró a Cindy McCaine, la mujer por la que finalmente abandonó a su esposa. Como diría Pompín: ¡qué bonita familia, qué bonita familia!







